Abuela

Aún recuerdo cómo miraba desde la puerta del baño.
Tú, coqueta, te pintabas cuidadosamente los labios rojo carmín.
Yo solo pensaba en lo guapa que estabas
Y, para qué mentir,
En coger el pintalabios cuando te fueras para "hacerme la mayor".

Han pasado los años, y todavía me sigues pareciendo la mujer más bonita del mundo,
Que, aunque estés en tus peores momentos, 
Tú coges tu labial rojo, y en tan solo unos minutos,
Te conviertes en un diamante único.
Mi diamante del que toda la vida presumiré, abuela.

Una ilustración de p.art.js para un texto de r.equena

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