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Sinéstasis

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¡Hola! Somos Clara y Paola y, aunque a simple vista parezca que no tengamos muchas cosas en común, os puedo decir una: ¡somos dupla creativa! Mientras que a mí ya me conocéis un poco por ser una pesada con mis relatos, de Clara puedo decir que tiene una orientación más visual-gráfica. Le gusta hacer fotografías y luego experimentar con su edición.  Tras haber hecho una pequeña introducción, viene la parte más interesante: ¡¡tenemos un proyecto entre manos!! Lo hemos denominado Sinéstasis. Con este, hemos decidido fusionar sus fotografías con mis relatos, obteniendo así un formato integrado. Hasta ahora no podemos decir nada más, así que... ¡Manteneros alerta! ¡ESTÁTE ATENTO, PORQUE SE AVECINAN COSAS! (Pendiente de actualización)

Almas gemelas

¿Y tú? ¿Crees en las almas gemelas? Se dice que son las mitades de un alma plena que, por alguna razón, se rompió, y se buscan a lo largo del tiempo con la intención de unirse otra vez para siempre. Ahora bien: las almas gemelas existen en cualquier manifestación del amor: en la amistad, en el amor familiar, en el amor romántico e incluso en el amor hacia tu mascota. Seguramente te darán muchos consejos sobre cómo reconocer a tu alma gemela, e incluso te dirán que no existe. Pero... ¿No has sentido alguna vez una conexión especial con otra persona? Como si la conocieras de toda la vida... ¿Y tú? ¿Crees en las almas gemelas?

El baile

Un nuevo día comienza para una mujer anciana con el corazón lleno de cicatrices. Fuera, en su patio, una luz tenue la anima a seguir sonriendo.  Con sumo cuidado, atraviesa la puerta que separa la cocina del patio. Lleva consigo un pequeño barreño repleto de sábanas húmedas esperando a ser tendidas. Tranquilamente, se acerca a un tendedero improvisado y coge la primera pieza de ropa. Al instante, su mirada se clava en esta y una melodía lejana comienza a sonar en su cabeza. Sus pies se empiezan a mover al son de la música y sus firmes manos abrazan la sábana como si de un amante se tratara. Las horas pasan, mientras que aquella anciana intenta creer que su sueño de convertirse en bailarina profesional se ha hecho realidad.

Fases

Vacío y oscuridad: ese silencio que parece que nunca termina. Rabia y mil preguntas sin contestar: planes que finalmente no se llevarán a cabo. Sufrimiento y temor: ¿cuándo empieza la hora de seguir hacia delante? Llanto y Tristeza: un período de reflexión sobre los besos que no volverán. Adaptación y calma: los recuerdos golpean, aunque cada vez menos, las paredes del corazón. Recaídas momentáneas y flashbacks inesperados: siempre es un mal momento para todo. Tranquilidad y rutina: una sonrisa, la propia, te invita a comenzar de nuevo.

Tiempo

Llega septiembre, y con él, los últimos rayos cálidos del sol evaporan las gotas que vienen de la mano del otoño. Poco a poco, los árboles se desnudan para que, con el paso del tiempo, puedan volver a cubrir su cuerpo de colores vivos e intensos. Las lluvias se tornan en nieve, y las luces artificiales aparecen a medida que la oscuridad se convierte en eternidad. El frío acelera y una pequeña flor que nace en medio de la nada, lo frena de repente. El sol, que parecía que no iba a volver, reaparece brillando como nunca, iluminando hasta las últimas gotas de rocío que dejan las noches en las que todavía refresca. El cielo se vuelve más azul y el calor se empieza a palpar de nuevo. Y casi sin querer, llega septiembre otra vez...

Prejuicios

Un niño nuevo llega a una clase a la edad en que los prejuicios ya están instalados en un entorno que antes era inocente. Observa a su alrededor y nota las miradas de sus compañeros clavándose en su aspecto. De este, lo que más destaca es su piel morena, contrastando con su atuendo de un color blanco casi impecable.  La mañana transcurre con normalidad hasta la hora del recreo. Un grupo de chicas se acerca al niño nuevo con la intención de reírse de él. Este, acostumbrado a los comentarios jocosos, decide buscar otro sitio en el que pasar tranquilo su tiempo de ocio. Cuando por fin cree haberlo encontrado, una pareja de chicos acude a su encuentro con el semblante aterrorizado y suplicando compasión. ¿Hasta dónde llega la desinformación hoy en día? ¿Por qué en la actualidad se confunden los conceptos de islam  y terrorismo ? El niño nuevo vuelve a ponerse en marcha. De repente, escucha una voz que le llama. Con cierto temor, se gira, y, ante sus ojos, encuentra cuatro más...

Magia pura

Le gustaba observar a la gente cuando paseaba por la calle. Solía jugar a adivinar la rutina de cada una de esas vidas con las que se cruzaba. ¿Qué aficiones tendrían? ¿Cuáles serían sus gustos musicales? Nunca juzgaba la apariencia, pero sus conjeturas partían de la misma. ¿Qué ropa llevaban? ¿Tenían compañía? No sabía muy bien por qué, quizá porque era una persona sensible, pero tenía cierta debilidad por imaginar la forma de ser de cada desconocido con el que coincidía: contemplaba con detenimiento sus gestos; escuchaba con atención sus palabras, y más aún sus silencios. Sonreía siempre que la pillaban desprevenida. Así era ella: pura magia, capaz de iluminar el mundo con su mirada. 

Metáfora

Sus curvas parecen el inicio de una sinuosa carretera, maltratadas injustamente por la raza humana, pero sugerentes gracias a su propia naturaleza. A medida que las recorres, irás conociendo las coordenadas de sus accidentes más graves. En los días lluviosos aparecen los fantasmas de su remoto pasado. Cuando sale el sol, te permite ser testigo de sus lugares más recónditos. Y solo cuando te sepas de memoria sus puntos cardinales... Solo entonces tendrás el derecho a descubrir sus secretos mejor guardados. Sus curvas parecen el fin de una sinuosa carretera, maltratadas injustamente por la raza humana y distantes por propia naturaleza.

Diversión -2-

Hacía tiempo que nadie lo visitaba. Por eso, le sorprendió ver a ese chico que dormía tan profundamente, encogido en el suelo. Se acercó a su encuentro con todo el sigilo que sus grandes proporciones le permitieron y lo observó con detenimiento. Comenzó a ponerse nervioso: quería empezar a jugar ya con él. Sin embargo, cuando el chico despertó, su respuesta fue contraria a la que esperaba: se asustó de sus enormes dimensiones. Se asustó del pelo que recubría todos los rincones de su cuerpo. Se asustó de sus facetas deformes. Y también... se asustó de su sonrisa torcida, por la que asomaban sus tres colmillos inferiores.  Se levantó apavorado y comenzó una persecución por un oscuro pasillo, que se estrechaba a cada paso que daban. El chico estaba asustado y él solo quería que se divirtieran juntos. De repente, y debido al cansancio, el chico tropezó y cayó sobre su propio cuerpo. Él se agachó para poder mecerlo entre sus brazos, pero este ya se encontraba muy lejos de aquel...

Agonía -1-

Miró hacia atrás: el pasillo se hacía cada vez más estrecho y la oscuridad devoraba todo lo que encontraba a su paso. Desconocía cuánto tiempo llevaba corriendo, pero de lo que estaba seguro era de que el miedo se estaba apoderando de él. Un agonizante sollozo se escuchaba a escasos metros de su posición, y el cansancio comenzaba a hacerse dueño de su propio cuerpo.  No sabía si eran sus extremidades las que iban pereciendo a cada paso que daba o si era el aterrador grito el que ganaba velocidad por segundos. Lo que era evidente es que ambos se encontraban cada vez más cerca. Su respiración se agitó, y cayó al suelo, perdiendo, definitivamente, el control de su cuerpo. Todo quedó en silencio. Solo podía escuchar un pequeño hálito detrás de él. Quiso girar su mirada para conocer aquello de lo que había estado huyendo durante aquellos minutos, pero, de repente... despertó.  Todavía con cierto pánico, se levantó de la cama para empezar su rutina. Daba comienzo un nue...

Lejanía

No pudo evitar echar la vista atrás cuando escuchó aquella canción de los  años 80 . Sonrió y se adentró, casi sin querer, en el mundo de los recuerdos : ese mundo que él consideraba tan fascinante. Cerró sus ojos y, de un momento a otro, se vio tomando el sol en la playa. ¡ Qué bien  cuando aquella increíble chica paró en frente de su hamaca para preguntarle la hora! El recuerdo se esfumó tan rápido como los veranos y, de pronto, se encontró bajo la tormenta , en algún lugar recóndito de Madrid . La mano de una mujer anciana se posó con suavidad en su hombro y lo que antes parecían carreteras infinitas , ahora se había convertido en un camino con principio y final. Su mente voló de nuevo, aunque quizá no a un lugar tan lejano como su infancia: algo casi tan pequeño como la palma de su mano le agarró el pulgar. ¡ Qué electricidad  cuando vino al mundo su pequeña gran revolución ! Pasaron los días e incluso los años, y ese ridículo ascenso, que al principio...