Dulce Navidad
Siempre había sido una persona solitaria. Sus padres fallecieron un año después del estallido de la Guerra Civil, en 1937, y, por desgracia, nunca tuvo hermanos. Su familia se encontraba lejos y la situación del país no facilitaba el contacto entre ellos. Apenas tuvo infancia: le contrataron en el bar del pueblo a la temprana edad de 12 años y allí pasó todos los días de su vida hasta cumplir los 17. Lo que más echaba de menos era el carbón que le dejaban los Reyes Magos el seis de enero. Todo cambió el día en el que ella cruzó la puerta del local: aunque a simple vista parecía una persona normal, se podía decir que brillaba aunque estuviera de espaldas. Su eterna sonrisa le devolvió la vida. Consiguió acceder a ella y, aunque pueda parecer irreal, se enamoraron. En el año 75 consiguieron marcharse del país. No pudieron tener hijos, pero no importó porque juntos pasaron todas las navidades de su vida. Al final de esta, se dio cuenta de que la magia no la tiene la Navidad, ...